viernes, 29 de diciembre de 2017

EL OLVIDO

Aquella planta…
¿Qué fue de ella?
¿Acaso se marchitó
Sin apenas darme cuenta?
Quizás solo cambió el color…
La estoy buscando…
Pero ni siquiera
Me llega su olor.
He olvidado su nombre.
¡Que desaliento!
¿Acaso era  una rosa?
¿O un pensamiento?.
………
Mª Carmen del Carmen Díaz.
26-10-2008


YO, MI, ME, CONMIGO


Aquel día entendí que te echaba de menos,
Que contigo sueño y vuelo feliz,
Que nada es mi vida si no te tengo,
¡Qué sería mi vida sin ti!
Estos ratos que tú y yo tenemos
A los que nosotras no le pondríamos fin,
Profundizando en los sentimientos,
Disfrutando de noviembre hasta abril.
Esos momentos en los que yo me evado;
Vivo en un mundo tan diferente
Que a veces me cuesta desterrarlos
De las profundidades de mi mente.

Mª Carmen Díaz Maestre

16/9/2017

SE ESFUMARON NUESTROS SUEÑOS SIN SOÑAR

Cabalgando pasaron nuestras vidas
Sin obligaciones y sin derechos,
Juntas caminaron un largo trecho
Más, a la postre, cayeron vencidas.

Somos almas que con pan van servidas,
De nada vale decir: ¡Buen provecho!
Si hay hambre entre corazón y pecho,
Las pasiones, vuelan despavoridas.

En aquel amor pensábamos ganar
Y echamos suerte como en un juego,
Por eso,  que nos tuvimos que quemar

Para darnos cuenta que los dos...jamás
Seremos amantes ni compañeros;
¡Se esfumaron  nuestros sueños sin soñar!

Mª Carmen Díaz Maestre

19/8/2017

domingo, 3 de septiembre de 2017

INTENTANDO HACER UN SONETO




SONETO-I


En la plaza de mi pueblo, hermoso,

Altanero,  el castillo  relucía

y hasta cuando la niebla aparecía

Él, se mostraba erguido y orgulloso


Majestuoso, brillante, poderoso,

Traspasaba la niebla con alegría,

La gente, al mirarlo, dichosa sonreía

al verlo tan alegre y generoso.


Pero unos desalmados derribaron

Aquella torre que yo admiraba,

A golpes de martillos, la tiraron



En mi alma, los golpes resonaban.

Huérfano está ya, mi castillo amado,

¡Ya no está la torre que le animaba!


Mª Carmen Díaz Maestre
5/8/2017


CAMBIO DE ESTACIÓN


sábado, 2 de septiembre de 2017

EL DÍA Y LA NOCHE


Durante el día todo fluye con calma y paz, el quehacer diario te va llevando; risas, música, una peli,  en fin, las cosas se van llevando más o menos bien, incluso las que no son agradables las llevamos con cierta paciencia  y seguimos adelante, pero llega la noche después de recoger la cocina, te sientas en el sofá, te pones la televisión, o lees un libro, o enciendes el ordenador y el sueño te va venciendo. Pero tú estás ahí, interesada en lo que tienes entre manos, pero los ojos no obedecen, se caen los párpados, no  puedes concentrarte. ¡Qué rabia, con lo interesante que está!
Al cabo de unos minutos estás tan cansada que decides irte a la cama.
¡Uf, que boba eres, estás ahí sufriendo sueño con lo fácil que es irse a la cama!
¡Oh, qué bien se está aquí, cierras los ojos y aquí todo paz! Pero...¡Noo! de eso nada, estás larga en la cama y tu mente se acciona de forma vertiginosa. Das una vuelta y otra y más pero nada, el sueño se ha ido no sabes dónde, ahora tu mente viaja por los lugares más escabrosos de tu vida. Las preocupaciones vienen una y otra, los recuerdos recientes o lejanos se hacen dueños de la situación, todo lo ves negro, como la noche, intentas dirigir tus pensamientos en otras direcciones más positivas pero nada, no hay manera, todo es oscuridad y das una vuelta a la izquierda, otra a la derecha, para arriba, para abajo, nada imposible conciliar el sueño, por lo que tomas la determinación de levantarte otra vez. Te sientas en la cama y compruebas que las fuerzas te han abandonado, no te tienes en pie ¡Qué sueño por Dios! Te vuelves a meter en la cama y al fin, después de todo ese ajetreo te duermes plácidamente. ¿Plácidamente?  ¡Uf, no sé! Los sueños acuden arañando tu inconsciente, a veces sonríes en ellos, pero otros...te sobresaltan, te dejan molida, te levantas con los ojos semicerrados, descalza, sin encender la luz para no despertar a nadie, vas al baño y...¡maldición, uf, que porrazo te das en el dedo gordo del pie con la silla! ¡oj, no sabes por qué tiene que estar ahí, uf! Vuelves a la cama y otra vez lo mismo, que fastidio, ya estás otra vez desvelada, otra vez vuelven a revolotear los pensamientos, pero esta vez no les dejas entrar  demasiado adentro, te impones, estás tan cansada que el sueño vence. ¡Ahora sí que duermes bien! ¡Qué placer! ¡Duermes, duermes!
y...¡Rinnnn,rinnnn! ¡Oh no! ¡El despertador! De buena ganas te darías vuelta y seguirías durmiendo pero tienes que ir a trabajar, con mucha parsimonia te sientas en la cama, buscas las zapatillas y al fin te incorporas, te estiras, bostezas  y cómo sonámbula vas al baño, te das un buena ducha y sales casi cantando,   eres como otra persona nueva, la luz del día ha abrazado el milagro de la vida.

Mª Carmen Díaz Maestre

30/8/2017

viernes, 21 de abril de 2017

NUNCA PASA NADA

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Cómo vampiros te chupan la sangre,
cómo un enjambre de avispas asesinas
te clavan el aguijón.
Te explota la cabeza,
se te inflama el corazón,
te enfadas... te decepcionas...
El tiempo pasa y perdonas,
y cuando vas digiriendo el veneno,
cuando se van desinflamando tus órganos,
cómo cuervos aparecen de nuevo
y te sacan hasta los ojos;
se te retuercen las entrañas,
ya no puedes ni llorar,
y  ellos... como hienas carroñeras
se ríen en tu cara,
porque a pesar de lo que te jodan,
tú, perdonas y callas.
Porque a pesar de lo que te hagan...
¡Nunca, nunca, nunca,
nunca, nunca pasa nada!.
Mª Carmen Díaz Maestre.
21/4/2017