Ella, no se siente ella...
No se siente como una bella flor,
se siente como una hoja marchita,
... se siente así por desamor.
Anda en busca de un abrazo,
que le calme ese dolor,
alquien que con su mirada,
ahuyente todo su temor.
Ella, no se siente ella,
pero hay fuego en su interior,
pues ha conocido un chico,
que le ha devuelto el valor.
Él, es noble y sincero,
como ella,gran soñador,
siempre alegre siempre atento,
llena su vida de color.
Ella, ya se siente ella...
se siente una linda flor,
nada de hojas marchitas,
pues ha encontrado el amor.
Ella...siempre ella...
MªCarmen Mingarro 31-07-2012Ver más
martes, 31 de julio de 2012
viernes, 27 de julio de 2012
MELANCOLÍA
En esta tarde que amenaza tormenta, en la que el bochorno es como una losa que te aplasta, indecisa en que hacer, escribo esto.
Soplan vientos de
tormenta,
serpentinas grises me
ahogan
y la melancolía me
envuelve.
Sentada ante mi
ordenador
dibujo historias de
colores
que jamás verán el
amanecer.
La tristeza sin
razones vela mi mirada,
la pereza se apodera
de mi cuerpo
y espero que en un
arranque
todo gire para bien.
Mª Carmen Díaz
Maestre.
¡QUE TONTA SOY!
¡Que tonta soy!
Quería ir al
mar, mirar el cielo,
Sin darme cuenta que
estando contigo…
Lo tenía todo.
Quería mirar a las
estrellas, estar cerca del sol,
Sin dame cuenta, que
todo eso
Me lo dan tus ojos.
Tus ojos, son el mar
sereno,
Son el cielo en pleno
día,
Son las estrellas que
iluminan las noches,
Son la calma y la
alegría.
Que duran menos que
un suspiro,
Son la dicha de mi
corazón,
Eres tú, solo tú
amor, el amor mío.
Mª Carmen Díaz
Maestre.
jueves, 26 de julio de 2012
LA NOCHE VERANIEGA
La noche veraniega me
envuelve
mientras un vientecillo
me acaricia.
La luna parece
llamarme,
quiere regalarme la
brisa
cómo la música de tu
risa.
La noche veraniega me
abraza
con los brazos de la
vida,
las estrellas
brillantes en el cielo
cómo si fueran tus ojos, me
miran.
Mª Carmen Díaz Maestre.
jueves, 19 de julio de 2012
MÚSICA DE UN ALMA ERRANTE
19 de julio de 2012 12:15:58
CUENTO
Aquella mañana de primeros de junio, decidí ir de excursión al monte; metí en una bolsa de plástico un par de calcetines limpios y una toalla; en otra bolsa un bocadillo de jamón, una manzana y una botella de agua. Saqué mi mochila e introduje en ella las bolsas. Así mismo decidí dejarme llevar hacia cualquier lugar sin haber proyectado con anterioridad ruta alguna. Viajé en mi coche hasta Biescas, allí aparqué, me calcé las botas de montaña, me cargué mi mochila a la espalda y tomé una senda que me llevó hasta pequeños pueblos preciosos en ellos la naturaleza armonizaba con los edificios de piedra y el silencio roto por el canto de los pájaros que me envolvía; los campos de florecillas silvestres acogían a gran variedad de insectos, pero las mariposas me seducían y detuve mi paso para contemplar su vuelo.
Después de caminar un par de horas, di con un pueblo abandonado tres casas en ruinas de las que algunos muros permanecían, la torre de la pequeña iglesia se mantenía en pie firme, entre zarzas y malezas, al lado, el cementerio y allí dos tumbas con una cruz de hierro, oxidadas por el paso de los años; pensé: aquí no quedan ni los muertos. Caminé monte arriba, y al llegar a una pequeña explanada por la que discurría un río, me senté a la orilla, comí mi merienda y me adormilé con el ronroneo de las aguas y el canto de los pajarillos que iban y venían picoteando algunas miguitas de pan que se escapaban de mi bocata, con alegría y rapidez revoloteaban de árbol en árbol. Un poco más alejados de mí, matorrales y arbustos de tomillo y romero, acogían a cientos de abejas que libaban el néctar de las flores para fabricar la rica miel. Tuve la sensación de estar sentada en primera fila del mayor y mejor anfiteatro del mundo, escuchando un sublime concierto. De pronto me pareció que se colaba un sonido diferente, era una música suave, puse atención pero la música dejó de sonar, los párpados me pesaban y como una espesa cortina cubrieron nuevamente mis pupilas, volví a escuchar la misma melodía pero no quise abrir los ojos, permanecí inmóvil, cada vez se escuchaba con mayor nitidez, tan claro la percibía que el corazón empezó a latirme con una emoción incontrolable, pude reconocer el sonido de la flauta, tocaba una danza pastoril, sentía curiosidad y quería abrir los ojos, pero temía que al abrirlos todo aquel encanto se esfumara, permanecí quieta, sentí un cosquilleo en mi brazo, me sobresalté, pensé que algún insecto se habría posado sobre él, pero no fue así, del cosquilleo pasó a unos golpecitos, primero suaves, pero poco a poco fueron mas fuertes, eran como cuando te dan con una goma estirada y dejan escapar para que te golpee produciendo una mezcla de picor y escozor, abrí los ojos, allí no había nadie, la música seguía sonando, me levanté y pregunté. ¿Quién anda ahí? No hubo respuesta, me sentí ridícula, el miedo se fue haciendo hueco en mi cuerpo, miré a todas partes, volví a decir: ¿Hay alguien ahí? Si intentas asustarme ya lo has conseguido, así pues no tiene ningún sentido que te escondas. Pero no se oía voz humana por ninguna parte, la música seguía sonando, recogí mi mochila del suelo, me la eché a la espalda y volví hasta el principio de la explanada, seguí por un camino estrecho y empinado; cada vez se oía más la música, estaba intrigada, sin saber cómo, como si algo me empujara hacia dentro del bosque, allí me vi envuelta entre pinos y música, de pronto no sabía por donde continuar y me vi como en un circulo del que no podía salir, paró de sonar la flauta y en su lugar se oyó una voz que decía:
Una tarde de primavera,
en el monte, guardando mi rebaño,
una tormenta me amenazó,
me cobijé bajo un árbol
y un rayo maldito me mató
dejando mi cuerpo calcinado.
Nadie encontró mi cuerpo
Ni mis padres ni mis hermanos,
Y aquí permanezco solo,
Tristemente vagando.
No hubo rezos por mi alma,
Ni tuve entierro cristiano,
-Mi madre murió de pena,
mi padre ahogado en llanto
mis hermanos enfadados con Dios,
ellos… tampoco rezaron,
y mi alma está cansada
de estar siempre vagando.
-¿Y las cruces del cementerio…? Pregunté.
-Son las de mis antepasados.
En esos momentos entendí, lo que aquella alma me pedía, busqué dos palos, saqué de mi bolsillo mi cuchillo de monte, los pelé, les hice punta en los extremos y con hierbas até un palo con otro formando una cruz, con la punta del cuchillo gravé: D.E.P. Me arrodillé, y clave la cruz en el suelo junto a un pino, en el tronco del pino grave con mi cuchillo: POR UN ALMA ERRANTE. Recé un Padre nuestro, me levante y emprendí el camino de vuelta con la sensación de haber hecho una buena obra, aunque seguía sin entender nada. Baje rápida hasta Biescas, llegué hasta el coche y cuando lo iba a poner en marcha, al colocar el espejo retrovisor vi en el asiento de atrás algo que brillaba, salí del coche, abrí la puerta trasera y cuando miré de que era ese brillo me quedé impresionada, ¡Era una flauta! ¡Una flauta! ¿Cómo llegó hasta allí? Nunca lo supe, aunque lo supuse, el caso es que desde aquel día, toco la flauta y al hacer escalas suena la danza pastoril.
Fin
Mª Carmen Díaz Maestre.
martes, 17 de julio de 2012
CONCENTRACIÓN
Cada lunes, a las siete de la tarde, quedamos en un bar del pueblo,cerca de la plaza para comentar novedades sobre recortes y pagas.después de los comentarios, pagamos y nos encaminamos hasta la plaza, a la concentración de protestas, contra recortes burlas y chanzas de este gobierno al que pusieron con sus votos, más de media España. Ahora arrepentidas de semejante patraña, protestamos todos juntos por ver si se consigue que los recortes sean menos sangrantes, ¡que cabrones son! ¡Que cabrones! ¡ habría tanto de donde recortar sin tocar a los que nos han tocado...! Duquesa de Alba, Monarquía, pagas vitalicias de todos los diputados, impuestos a los que "sí" adquieren productos de lujo, y mucho más. A nosotros que nos proporcionen trabajo con una remuneración equilibrada, ya pagamos muchos impuestos, nadie nos regala nada, a nadie le debemos, no somos responsables de la crisis, ellos nos han engañado y han invertido mal nuestro dinero, ellos han robado, que devuelvan todo lo que se han llevado los ladrones y que nos dejen vivir en paz, es eso lo que queremos, que nos dejen vivir en paz, que ellos no tienen porque tener más derechos que los demás ciudadanos, están llenos de privilegios, y...¿ por qué?¿ por gestionar mal, por ser unos pésimos políticos y economistas mirando sus bolsillos? ¡que se vayan a la mierda!
El Jueves en la plaza del molino, volveremos a concentrarnos, yo estaré allí, como cada lunes, también el jueves.
¡Fuera todos los políticos que roban y que no saben mirar por su país!
El Jueves en la plaza del molino, volveremos a concentrarnos, yo estaré allí, como cada lunes, también el jueves.
¡Fuera todos los políticos que roban y que no saben mirar por su país!
¿CONCURSO? ¡NO! PARTICIPACIÓN, ¡SI!
Ya estoy sola en casa, Tango ya no está conmigo, le echo de menos pero a la vez estoy liberada, es una tarea y cómo cualquier tarea, ata.
Cambio de tema.
El sábado fue el concurso, bueno concurso no fue, pues no hubo jurado ni calificaciones, por tanto solo fue la participación de lo que quizás algún día pueda llegar a ser un concurso de verdad. Diez participantes, que tuvimos que leer cada cual nuestro tema, no estuvo mal, me gusta la participación, conoces a gente nueva y a gente que conoces de cada día pero no sabes que conpartes aficción con ellas, estuvo bien si no hubiera tenido que dejar la fiesta de la boda de mi sobrina por ello, no pude estar en el baile y es lo que mas me dolió, me lo perdí por algo bonito si, pero no tanto como para perderme el baile, si hubiera sabido cómo era lo del concurso, hubiera pasado de él, pero ya está, a lo echo, pecho. A todos los participantes nos dieron un lote de libros, libros que todos tratan del Pirineo, no está mal.
En el pueblo que se celebró es un pueblo de una sola casa, en la que habita la señora que promueve una asociación y estos eventos, es un pueblito de montaña, se llama Susín, para llegar hasta él es mejor ir andando desde el río hacía arriba, nosotros fuimos con el coche hasta el mismo pueblo, pero es arriesgado, es un camino de muchas piedras por lo que te puedes cargar el coche, es para ir de montaña, pero nosotros habíamos dejado una boda atras para subir hasta allí, aunque me cambié de ropa y les hice saber a todos que dejaba una fiesta de boda para subir, por supuesto que desentonábamos mi maquillaje, mi pelo, mis pendientes que olvidé quitarme, todo ello no tenía nada que ver con la montaña, pero como había gente conocida lo comprendieron.
Creo que leí bien mi poesía, al igual que yo me sorprendí de algunas personas que participaban ellas tambien se sorprendieron de mi, por eso digo que está bien esta clase de eventos, pero no para dejar un baile por ello. Aunque pensandolo bien... conforme van pasando los días, estoy mas contenta de haber acudido. Ha sido una nueva experiencia, y yo que me pongo muy nerviosa cuando tengo que leer o cualquier cosa en público, ese día estuve tranquila y leí sin que me temblaran las piernas ni la voz. ¡no importa el premio, sino la participación! En el fondo estoy feliz.
Mª Carmen Díaz Maestre.
Cambio de tema.
El sábado fue el concurso, bueno concurso no fue, pues no hubo jurado ni calificaciones, por tanto solo fue la participación de lo que quizás algún día pueda llegar a ser un concurso de verdad. Diez participantes, que tuvimos que leer cada cual nuestro tema, no estuvo mal, me gusta la participación, conoces a gente nueva y a gente que conoces de cada día pero no sabes que conpartes aficción con ellas, estuvo bien si no hubiera tenido que dejar la fiesta de la boda de mi sobrina por ello, no pude estar en el baile y es lo que mas me dolió, me lo perdí por algo bonito si, pero no tanto como para perderme el baile, si hubiera sabido cómo era lo del concurso, hubiera pasado de él, pero ya está, a lo echo, pecho. A todos los participantes nos dieron un lote de libros, libros que todos tratan del Pirineo, no está mal.
En el pueblo que se celebró es un pueblo de una sola casa, en la que habita la señora que promueve una asociación y estos eventos, es un pueblito de montaña, se llama Susín, para llegar hasta él es mejor ir andando desde el río hacía arriba, nosotros fuimos con el coche hasta el mismo pueblo, pero es arriesgado, es un camino de muchas piedras por lo que te puedes cargar el coche, es para ir de montaña, pero nosotros habíamos dejado una boda atras para subir hasta allí, aunque me cambié de ropa y les hice saber a todos que dejaba una fiesta de boda para subir, por supuesto que desentonábamos mi maquillaje, mi pelo, mis pendientes que olvidé quitarme, todo ello no tenía nada que ver con la montaña, pero como había gente conocida lo comprendieron.
Creo que leí bien mi poesía, al igual que yo me sorprendí de algunas personas que participaban ellas tambien se sorprendieron de mi, por eso digo que está bien esta clase de eventos, pero no para dejar un baile por ello. Aunque pensandolo bien... conforme van pasando los días, estoy mas contenta de haber acudido. Ha sido una nueva experiencia, y yo que me pongo muy nerviosa cuando tengo que leer o cualquier cosa en público, ese día estuve tranquila y leí sin que me temblaran las piernas ni la voz. ¡no importa el premio, sino la participación! En el fondo estoy feliz.
Mª Carmen Díaz Maestre.
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