Me regalas el mar… Para que juntos disfrutemos De la suave música que interpreta El vaivén de las olas Me regalas el mar… Para que juntos sintamos La húmeda y agradable brisa marina Que empapa nuestro amor. Yo te regalo mis sueños, Para que juntos podamos viajar En el barco que arrastran las olas De ese maravilloso mar. Yo te regalo mis sueños Para que juntos podamos mirar Ese horizonte lejano Y cogidos de la mano Susurrarnos al oído ¿Esto es real? . Mª Carmen Díaz 19/5/2009
SOLEDAD Y DISTANCIA Se siente soledad, Cuando hablamos a alguien que amamos, y nos manda callar. Se marca distancia, Cuando nos dirigimos a alguien que amamos, y nos ignora. Después, No importa que te digan ¡te quiero! Si para que te escuche, antes, te has tenido que enfadar. No importa que te abracen, Si antes ha habido desplante, Porque la soledad y la distancia Ya se hicieron un hueco en el corazón.
La distancia en el amor, No se mide por la medida de la unidad decimal del metro. Ni la soledad en el amor, Por el número de personas que te rodean. En el amor, Puedes estar pegado piel con piel, Más, la mente y el corazón Pueden estar muy lejos de ese lugar. En el amor, Puedes estar hablando, incluso riendo, Pero el corazón puede sentirse triste y solo. Porque esas palabras y esas risas pueden ser llantos, ¡Llantos disfrazados de risas! y ¡Distancias disfrazadas de compañía! En el amor, La distancia y la soledad, son así, ¡A veces se disfrazan!
Mª Carmen Díaz 18-5-2009
martes, 5 de mayo de 2009
¿POR QUÉ ME SIENTO ASÍ? Hoy me siento vacía. Hoy mi alma está vacía. Hoy mi vida está vacía. Sin embargo hoy tengo todo. ¡Que triste suena eso ¿verdad? Pero… ¿por qué será Que hoy me siento así? Sin embargo estoy feliz. ¡Que contradicciones! ¿Puede haber esas contradicciones? Me siento sola. Me siento vacía. Me siento triste Pero estoy bien. No siento dolor, O quizás no sé lo que siento. Estoy rodeada de silencio Y ese silencio es paz.
La abracé con los ojos Y fui absorbiéndola poquito a poco Hasta inundar mi alma de toda ella. Aspiré su aroma Y su esencia me embriagó. Miré al cielo y un sol espléndido Me brindó sus rayos Que se metieron en mis ojos Para iluminarme en el camino de vuelta. La luna, aún pálida me sonreía Y pude ver como iba tornándose De un color anaranjado Conforme hacía camino. Las estrellas, Empezaban a adornar el firmamento. Abracé la tierra con mis ojos, La absorbí y sacié la sed que sentía de ella Como un sediento absorbe una gotita de agua.